Sacar los pies del tiesto: El Sardá israelí insulta a la Virgen
Sería cómico de no ser lo que media. Un cafré televisivo escupe a los mitos cristianos, los medios de derecha se callan y sólo Hezbollah y Al Yazira protesten por la salida de tono.
Las cosas de nuestro mundo no suelen ser como nos las presentan y el problema radica en que las personas elaboran hipótesis con los datos que proporcionan los medios. De este
modo se asegura que, a partir de unas ideas puestas en juego, lo que salga de mezclar, combinar y desarrollar dichas ideas estará igualmente dentro de lo "aceptable". Hará un par de meses, sin que un solo medio en España lo haya mostrado, un popular show-time de la televisión israelí, el canal 10, ponía en antena un programa satírico titulado Like a virgin - "Como una virgen", es el título de una canción de la cantante norteamericana Madonna- en el que el showman Lior Shlein, una especie de Sardá israelí, insultaba de la manera más blasfema posible a la Virgen María y a Jesucristo.
Según el popular "humorista" israelí, María fue una golfa que tuvo una adolescencia llena de amantes y que se quedó preñada a los 15 años de un compañero de colegio. Cristo, el hijo nacido de esa relación, nunca pudo caminar sobre las aguas porque era un glotón demasiado gordo como para flotar. Mientras realizaba tan profundas reflexiones, Lior Shlein mostraba fotografías de aparatosos consoladores femeninos, mujeres con enormes embarazos, y niños y adultos patológicamente obesos. Y esto es solo una parte de lo que dijo.
¿El motivo de todo? La venganza por las declaraciones del obispo Richard Williamson y por el levantamiento de las excomuniones -entre ellas, las del obispo británico- realizado por Benedicto XVI. Según afirmó el propio Shlein, la idea era dar una "lección" a aquellos que piensan como Williamson. Más tarde se disculpó en el propio canal 10 pero sus palabras no convencieron a los colectivos cristianos de Galilea que, procedentes de las ciudades de Judaida, Mayilia, Pasuta y Kfar Yasif, se reunieron a protestar y a exigir una disculpa oficial del gobierno israelí a través del presidente Peres. Según informó el digital israelí Ynet.com el pasado 21 de febrero, George Anton, portavoz de los manifestantes declaró que el asunto empezó con las controvertidas declaraciones de Williamson y que "el Papa ya se había disculpado por ello, igual que otras altas jerarquías del Vaticano", pero que "Shlein, a pesar de ello, de un
modo inaceptable que ni siquiera distrajo a su audiencia, abusó de la tribuna proporcionada por el canal 10 para mancillar el honor de una de las fes sagradas". Las comunidades cristianas de Galilea y Cisjordania llegaron a pedir la cancelación del viaje de Benedicto XVI a Israel.
¿Puede decirse que se trata de un suceso concreto que no representa a los israelíes? Sin duda es así. Pero el caso es que el viernes 20 de febrero el representante de la Santa Sede ante el gobierno de Israel emitió una protesta formal por "un acto vulgar y ofensivo de intolerancia hacia los sentimientos religiosos de los creyentes en Cristo".
El portavoz del Ministerio israelí de Exteriores Yigal Palmor explicó que, ante la queja del nuncio, se había dirigido al canal 10, que le expresó su decisión de que el programa no fuera emitido de nuevo. Sin embargo el productor del programa Avi Cohen manifestó que no sentía remordimientos por la "respuesta satírica, amargamente apropiada", reincidiendo así en la justificación vengativa de la ofensa contra todos los cristianos.
Por supuesto la disculpa oficial del gobierno no llegó, si bien Ehud Olmer, según informó Los Angeles Times el pasado 22 de febrero, dijo "lamentar" las afirmaciones de Shlein, al tiempo que señaló la importancia de las relaciones con el Vaticano e hizo saber que, aunque no deseaba "restringir la libertad de expresión, los israelíes deberían mantener cierto comedimiento, incluso en la sátira".
Sorprendentemente para los estereotipos de los periodistas occidentales, quién ha denunciado de manera más virulenta la acción de Shlein ha sido nada menos que Hezbollah que, a través de su televisión Al Manar, ha difundido el video y ha emitido un comunicado con subtítulos en inglés, denunciando "este crimen e insulto contra las personas más sagradas que Dios ha enviado por su amor, compasión y bendiciones para la Humanidad". El grupo libanés, además, llamó a manifestarse contra Shlein y su programa el domingo 22 de febrero. Por su parte, durante todo el fin de semana del 21-22 de febrero, Al-Jazeera informó profusamente de la crisis diplomática y del programa de Shlein.
¿Qué hay que señalar de todo esto? Pues que no hay que creerse nada. Al revés de lo que nos cuentan los medios occidentales, el fanatismo existe en todas partes y en todos los pueblos, en Israel, en Pakistán, en Chile o en España. Por eso, por ejemplo, resulta indecente el artículo perpetrado por César Vidal en La Razón, sobre la situación de los cristianos palestinos, cuya tesis es tan irracionalmente unilateral que exime de la más mínima sombra de culpa a la ocupación israelí del calvario que lleva padeciendo la comunidad cristiana en Tierra Santa desde hace décadas. Él sabrá por qué.
En el caso que nos ocupa a muchos les sorprenderá esa inversión de los papeles entre "buenos" y "malos" oficiales, según la cual, en un programa de máxima audiencia israelí, con la aquiescencia del productor, se insulta a los cristianos y solo se emite una protocolaria y lacónica disculpa oficiosa bajo la presión de una protesta diplomática oficial. Al mismo tiempo, un grupo armado musulmán llama a la defensa de las dos figuras más relevantes del cristianismo y una cadena de televisión así mismo musulmana hace lo que las cadenas conservadoras occidentales dejan de hacer.
¿Es el mundo al revés? A lo mejor lo que pasa es que las cosas no son como nos las cuentan y por eso, en otro orden de cosas, Rajoy, cuyas listas al Parlamento Europeo son elaboradas al estilo soviético, como las del
PSOE, puede blasonar de "democracia". Por eso, igualmente, se nos informa exahustivamente de la crisis del Vaticano con el Parlamento belga a raíz del preservativo y no se nos informa más exhaustivamente aún de esta crisis que toca mucho más profundamente los cimientos de la fe de Cristo. Y si no, no crea lo que yo le digo: haga una búsqueda en Internet y compruébelo usted mismo. La pregunta es ¿qué está pasando? Al parecer, y como ya hemos reiterado en otras ocasiones, hay algunos que necesitan siempre disculparse cuando son los más atacados y que no tienen el más mínimo derecho a manifestar su opinión. Tampoco se les permite el menor renuncio o incoherencia porque hay millones de hipócritas dispuestos a caer sobre ellos, y así hay quién ve la paja en el ojo ajeno y hace la vista gorda ante el pajar en el ojo propio.
Solo así se explica igualmente que una colección de diputados retrasados mentales se atrevan, sobre la base de su caricaturesco y mermado entendimiento, a buscar la reprobación de un personaje que, además de Jefe de Estado y Papa, y con todos los defectos que pudiera tener, es uno de los intelectuales más destacados del mundo occidental, a mil codos por encima de los Levi-Strauss, Saramagos, Bardenes y otros oráculos de la izquierdona.
Que el lector crítico e independiente aprenda, por lo tanto, a hacerse preguntas sobre todo aquello que nuestro mundo da absolutamente por supuesto. No queda otro remedio que sacar los pies del tiesto para ver algo de luz.
Noticia sacada por El Semanal Digital:
http://www.elsemanaldigital.com/blog.as ... 4&cod_aut=