El compañero Palamós dijo
Creo que es una apreciación muy simplista. El odio imbuído desde hace (cuando menos) medio siglo por los padr@s y abuel@s de esos cobardes asesinos contra todo lo que es o represente España, escapa a cualquier razonamiento civilizado, y con lo fácil que resulta hoy en día para cualquier mafioso o terrorista el poder rearmarse, minimiza el problema de acabar con su logística. Las armas que deben utilizar el Gobierno de España y los gobiernos autonómico y locales vascos, deben ser en la línea de Patxi López: Fuera subvenciones pro-etarras, Fuera privilegios carcelarios, Desenmascar a los "quinta columnistas", Apoyar a las víctimas y a sus familiares,....... Y no te preocupes, que si hay movimientos legítimos nacionalistas en el País Vasco ( o en cualquier otro territorio de las Españas), repito, si hay movimientos legítimos, el conjunto del pueblo español les dará lo que se merecen.
En cuanto a lo que citas:
Por partes: Ambos murieron el día 19, pero el funeral de Eduardo Puelles se ofició el 20 y el de Vicent Ferrer el 22. Por lo tanto hubieron más días para hablar de la labor del misionero que del policíal, por lo que deduzco que si eso ha ocurrido (en Catalunya) es porque les abrá interesado a la prensa, radio y televisión de aquí, para sus inconfesables fines. Y hasta tal punto estoy convencido de lo que digo que ayer, jueves 25, en la encuesta diaria que efectúa TV3 en Els Matins del gran presentador Cuní, a la pregunta del día sobre si las Instituciones catalanas habían obrado bien en no ir a los funerales de Vicent Ferrer, el 93% dijo que no, que no era lógica la ausencia del govern y de los partidos políticos catalanes.... que no les valía el argumento de que no tenían "presupuesto" , ni de que tenían "problemas de agenda".
Compañero Palamós, hay mucha falsedad es esas declaraciones políticas..... De todos es sabido que el proto-tipo catalanista cree que (lo diré en nuestra koiné) "más vale ser cabeza de ratón que cola de león" y de haber ido a los funerales en la India, la representación de las Instituciones catalanas quedaba relegada a un segundo plano (lo de la cola de león, que decíamos) ¿Cómo iba a asistir a un acto de estado -cuyo homenajeado había sido jesuita- el "Vicepresident d'Afers Exteriors del Molt Sereníssim Govern de la Generalitat de Catalunya" Don Josep Lluis Carod-Rovira, pro-hombre reñido con Dios, la Patria y el Rey, imperialistas todos. Pero tranquilo que en este sentido los extremos se juntan: tampoco la Conferencia Episcopal Española ha emitido su pésame! Vergonzosa, las actitudes de nuestros ¿dignos? representantes.
Mas no importa. Todos los españoles universales de origen catalán (Gaudí, Casals, Dalí, Cugat) lo han tenido claro. Sabían que a su muerte, los idólatras de turno de concepción mezquina, medieval y pueblerina, los querrían hacer suyos sin darse cuenta que habían dejado de ser exclusivos de su tierra (la chica y la otra) pasando a ser patrimonio de la Humanidad.
Gloria a Vicent Ferrer, misionero. ¡Descanse en paz!