Manifiesto trans-iberista
La peor de las mentiras, en realidad la única mala, es aquella en la que se cree sin saber que es mentira, la que lejos de ser útil, como los mitos o las literaturas, nos hunde en la despersonalización y la parte negativa de la ignorancia y la indigencia espiritual.
Una de estas mentiras, la que más daño ha hecho a nuestros pueblos peninsulares, ha sido creer en nuestra supuesta y pulcra europeidad. Hace ya varios siglos que vagamos en busca de nuestra identidad perdida. Acaso sea la existencia una búsqueda eterna de la máscara perdida, de la nación olvidada, del país que nos diga. Europa, por haber comenzado su construcción supra-histórica, supra-geográfica, identitaria, basada en una supuesta unidad de la pluralidad, por el tejado de la unión monetaria y económica, ha olvidado los motores de su compleja identidad y se ha desvelado como una identidad inasumida, confusa, errónea e inviable.
Es por eso hora de que los pueblos ibéricos, junto con los llamados pueblos del Sur, re-pensemos y recuperemos nuestra identidad en un marco supranacional diferente que nos ligue con nuestro origen cultural, mestizo e histórico y nos devuelva, en un mundo globalizado, a pensar nuestra mismidad en relación con el Sur olvidado y con América, donde quedó plasmada toda nuestra alma con sus terribles defectos y sus honrosas posibilidades civilizacionales.
Si Europa sólo se dibuja como entidad económica, desmembrada, caótica, sin alma, sin espíritu, sin máscara reconocida, sin identidad, es mejor que nuestro esfuerzo cultural, civilizacional, creador, mitológico, literario, nuestro deseo de hermandad y nuestra vocación internacionalista opte por un mirar diferente hacia la consecución de una alianza cultural, civilizacional, con-federativa con Portugal, con los pueblos del sur de Europa, cuna del auténtico espíritu (Grecia y Roma) olvidado de la misma, con el Norte de África y su alma arábiga que tanto contribuyó a formar nuestra identidad diferenciadora, y cómo no, hacia América, donde reside gran parte de nuestro potencial para una nueva hegemonía plural, integradora, dinámica, repleta de una refundación mítica de la existencia, de un logos poético que nos distingue como pueblo que no se aparta de la ensoñación y que ha hecho de la asunción de lo trágico, de la meditación de lo trascendente, y del misticismo una identidad sólida, compleja y cautivadora.
Por eso, manifestamos:
La necesidad de la superación de la supeditación identitaria al imperialismo económico.
La necesidad de la emancipación del actual proyecto europeo. Esta Europa No. Así no.
La afirmación de nuestra identidad plural, compleja, antagónica, creadora de cultura y civilización.
La necesidad del desarrollo de una aproximación cultural-civilizacional entre España y Portugal basada en el respeto y fomento de las identidades y diferencias. Sólo explorando y explotando nuestras divergencias conseguiremos aproximar nuestras almas gemelas y comprender y asumir nuestra identidad dinámica, dialéctica, sintética y complementaria.
La afirmación de un iberismo transfonterizo, transcultural, transpolítico y libertario que incluya la aproximación a la América iberófona, aproximación basada en el fomento de la hegemonía cultural y lingüística y en la aceptación de la pluralidad nacional, cultural y étnica compleja y creadora. Un
modelo transnacional, imperial, basado en la cultura frente a la base económica del imperialismo predominante.
El espíritu de Iberia no se reduce al ámbito geográfico, nacional o cultural sino a una forma de sentir y de pensar a la que se adhieren los individuos sea cual sea su origen o lengua. La Iberia, transoceánica y transpeninsular nace de la hermandad entre individuos y creadores.
La afirmación de nuestra ibericidad y de la voluntad manifiesta de reforzar un iberismo cultural, no supone la negación de nuestro espíritu internacionalista y cosmopolita.
El alma ibérica ya es.
Iberiamérica será.
(En Facebook: Iberiámerica)
*Os dejo este manifiesto que he escrito y estoy empezando a hacer circular. No sé que os parecerá pero quería compartirlo con vosotros.
abrazos