El pez grande se come al chico. Ante Rusia, teníamos poco que hacer los ibéricos. Es la demostracion evidente de que mientras más fuertes seamos ante otras potencias nuestras posibilidades serán mayores en todos los aspectos, salvo que fuéramos capaces de sorprender constantemente a nuestros competidores con continuas y brillantes ideas. Pero la era de las ideas está ya demasiado trillada y todo está dicho o descubierto. No obstante, hay que seguir intentando dar respuesta a los retos que tenemos por delante y debatir con serenidad. Por poner un ejemplo: Hay una propuesta de alguien que incita a que en una fecha próxima todo el mundo saque su dinero del banco para poner en un gran aprieto al injusto sistema económico que nos controla. Es una posibilidad y siempre estará abierta, es bueno que se sepa. Yo, sin embargo, como quiero una Iberia diferente con identidad pedagógica, propongo que los Estados dividan los bancos en dos grandes servicios: Bancos de Inversión, que serían los actuales, donde los impositores se jugarían libremente las posibilidades de rentabilidad siguiendo las leyes del mercado y de las Entidades, y Bancos de Ahorro, donde los pequeños ahorradores depositen sus dineros con total garantía aunque los intereses sean mínimos. Estos últimos, lógicamente, deben de ser públicos en al menos un 51% y deben asegurar el total de lo ingresado en cualquier momento y situación. En esta Banca Pública deberían integrarse la Cajas de Ahorros. Esto evitaría la desazón de numerosos pensionistas y
modestos impositores que se acuestan, sobre todo si oyen o ven algún debate sobre economía, pensando que al día siguiente el corazón de sus amores más tangibles puede estar cerrado a cal y canto. Casimiro.