Lo sé Brigan, pero en Galicia aún hay un ligero sustrato de melancolia, aunque como es sólo un retazo incluso queda elegante, aunque en algunos gallegos queda un pelín depresivo. Pero el cambio va siendo gradual, pues en Viana do Castelo ya se nota un algo más la tristeza, y según vas bajando y pasando por caserios dispersos se va incrementado, y ya en Ponte do lima se ve un Portugal triste y muy nostalgico, junto a una forma de vida similar a la que podias ver en pueblos de la españa de los sesanta, con tiendecitas donde aún te venden las cosas pesandotelas con romanas, la gente viste como en la España de los 60, y se respira un aire de interporalidad, viendo a los canteros trabajando las piedras en las cunetas de las carreteras para las casas y jardines de estilo britanico, junto a preciosas ciudades coloniales mezcladas con puentes romanos, y la gente vestida como de luto. Es como ir haciendo un viaje en el tiempo viajando desde Vigo hasta Ponte do lima.