El próximo viernes se entregarán los galardones de los Premios "Extremadura a la Creación 2008"
En el marco de los actos de celebración del Día de Extremadura.
Con estos premio se pretende potenciar la actividad creativa de los extremeños y estrechar los vínculos culturales con Portugal e Hispanoamérica.
La escritora catalana Ana María Matute; la artista plástica portuguesa Helena Almeida; el actor extremeño José Vicente Moirón y el escritor José Antonio Gabriel y Galán, a título póstumo, son los galardonados en 2008 por los 'Premios Extremadura a la Creación', y que el príximo viernes, día 5 de septiembre, serán entregados en el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo, (MEIAC) de Badajoz, en un acto presidido por el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara.
Los Premios "Extremadura a la Creación", son el máximo galardón que concede la Comunidad Autónoma de Extremadura desde el año 2000 en materia de creación artística y literaria y tienen como finalidad otorgar público testimonio de reconocimiento a la labor de aquellas personas que hayan contribuido con su trabajo y obra al engrandecimiento de Extremadura o su cultura.
LOS JURADOS
Para incrementar el "prestigio" de estos premios, los jurados han estado compuestos por personalidades de reconocido renombre en el mundo de la cultura. Así, Nélida Piñón, Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2005, ha sido la presidenta del jurado del premio a la 'Mejor Trayectoria Literaria de Autor Iberoamericano'; y María del Corral López-Doriga ha presidido el jurado del Premio Extremadura a la Creación a la 'Mejor Trayectoria Artística de Autor Iberoamericano'. Estos premios están dotados cada uno ellos con 42.000 euros.
Por su parte, el escritor Luis Mateo Díez y el director teatral Jaume Villanueva, han presidido los jurados de los premios de ámbito extremeño a la 'Mejor Obra Literaria de Autor Extremeño' y a la 'Mejor Creación Artística', respectivamente, dotados con 18.000 euros.
Nombres como Joaquín Salvador Lavado (Quino), Luis Landero, Miguel de Tena, Félix Grande, José Miguel Santiago Castelo, Tomás Segovia, Juan Manuel de Prada o Clara Janés, también formaron parte de los jurados de estos premios en la presente edición de 2008.
PREMIADOS
ANA MARÍA MAYUTE AUSEJO Premio Extremadura a la Creación a la Mejor Trayectoria Literaria de Autor Iberoamericano.
Es la primera vez, que una mujer es galardonada en esta categoría y según apuntó la presidenta del jurado, Nélida Piñón, "la obra literaria de Ana María Matute tiene la capacidad de fabular la realidad, sin desprenderse de ella", destacando la "prosa bellísima" y la facilidad de la autora para utilizar la imaginación y la fantasía "como un argumento de lo cotidiano".
Ana María Matute Ausejo nació en Barcelona el 26 de julio de 1926. Novelista y miembro de la Real Academia Española, ha obtenido, entre otros galardones, el Premio Nacional de las Letras Españolas, el Premio Nadal, el Premio Planeta, el Premio de la Crítica, el Premio Ciudad de Barcelona, el Premio Lazarillo y el Premio Terenci Moix. Fue profesora y escritora visitante de las universidades de Oklahoma, Indiana y Virginia. Está considerada una de las voces más personales de la literatura española y, por tanto, una de nuestras mejores novelistas.
Nacida en el seno de una familia catalana acomodada, Ana María Matute tenía diez años cuando estalló la Guerra Civil, conflicto que tuvo gran influencia en su producción literaria. Escribe su primera novela Pequeño Teatro a los diecisiete años de edad, aunque fue publicada años más tarde. Las novelas de Ana María Matute contienen grandes dosis de compromiso social; partiendo de la visión realista imperante en la literatura de su tiempo, logró desarrollar un estilo personal que se adentró en lo imaginativo y configuró un mundo lírico y sensorial, emocional y delicado.
Al tiempo, Matute cultiva el relato corto y publica títulos como El tiempo, Historias de la Artámila o Algunos muchachos. De vuelta a la producción narrativa, Ana María Matute escribió la trilogía Los mercaderes, integrada por Primera memoria, Los soldados lloran de noche y La trampa, obras que gozaron de un gran éxito en su época. Después llegaría la publicación de la conocida novela La torre vigía, donde narra la historia de un adolescente que debe iniciarse en las artes de la caballería. En sus últimas obras se produjo un cambio de ambientación histórica hacia el período medieval, que inspira sus libros más recientes como Olvidado Rey Gudú, 1997, y Aranmanoth, 2000.
Asimismo a lo largo de su carrera editorial han visto la luz cuentos para niños, recogidos en títulos como "Los niños tontos", "Caballito loco", "Tres y un sueño," "Solo un pie descalzo" y "Paulina".
Autora de un importante número de obras de literatura infantil y juvenil, muchas de ellas dedicadas a su hijo Juan Pablo, como ocurre con Paulina en 1969, vio reconocida esta dedicación en 1984 cuando obtiene, tras un periodo de silencio en su escritura, el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil con la obra Solo un pie descalzo. Años antes, en 1976, había sido candidata al Premio Nobel de Literatura.
El 18 de enero de 1998 leyó su discurso de ingresó en la Real Academia Española. Ocupa el asiento K, anteriormente de Carmen Conde, siendo así la tercera mujer en ingresar en la historia de esta institución cultural. Es miembro honoraria de la Hispanic Society of America y de la American Association of Teachers of Spanish and Portuguese. Un premio literario lleva su nombre y sus libros han sido traducidos a 23 idiomas. En 2007 recibió el Premio Nacional de las Letras Españolas por el conjunto de su labor literaria.
HELENA ALMEIDA, Premio Extremadura a la Creación a la Mejor Trayectoria Artística de Autor Iberoamericano.
La presidenta del jurado de este premio, María del Corral, señaló que en la obra artística de Almeida confluyen diversas disciplinas y que ha "convertido su propio cuerpo en arte". "Una artista independiente" y que esa independencia le ha provocado que "el reconocimiento internacional le haya llegado un poco tarde", añadió, al tiempo que recordó que Almeida, entre otras cosas, representó a Portugal en la Bienal de Venecia en 2005.
Nacida en Lisboa (Portugal) en 1934 y licenciada en Pintura por la Escola Superior de Belas-Artes de Lisboa, Helena Almeida es una de las más importantes artistas del panorama contemporáneo portugués. Es hija del escultor Leopoldo de Almeida, madre de la artista Joana Rosa, y esposa de Artur Rosa, arquitecto y escultor que también realiza sus fotografías.
En los años sesenta, tras un viaje a París, da comienzo su transición, caracterizada por una subversión de la pintura, interesándose por la abstracción y la representación volumétrica, para acercarse a las corrientes conceptualistas. Se convirtió, junto a otros artistas como Ângelo de Sousa, Rui Chafes o Alberto Carneiro, en precursora en la indagación y análisis de las fronteras entre las diferentes disciplinas artísticas. Por ello, en su lenguaje artístico y expresivo confluyen diversas disciplinas y actitudes, y aunque generalmente es conocida como fotógrafa, sus creaciones se encuentran íntimamente relacionadas con otras artes plásticas, especialmente por el empleo de pigmentos y materiales complementarios en el minucioso proceso de elaboración de las imágenes.
La unión de la fotografía con otros medios artísticos, como la pintura, la escultura o la escenografía, dan lugar a un discurso creativo basado en la auto-representación para expresar la propia experiencia de la artista, que utiliza su cuerpo como único soporte y vehículo de comunicación. Su cuerpo y su experiencia personal son el objeto de su trabajo, pero no se trata de obras autobiográficas, sino que mediante la representación fotográfica de las formas de su cuerpo, sus posturas y su relación con los objetos de su estudio trata de indagar en los límites de la representación y reflexionar acerca de la realidad o virtualidad del espacio, sobre la noción de
modelo y de lo que está representado. En este sentido, es fundamental la influencia de la performance y del body-art, y el debate surgido alrededor del arte conceptual; ella misma es, en sus obras, objeto y sujeto, sin ser body-art ni performance, porque no le interesa exaltar su condición física ni reflejar el proceso de una acción, sino explorar su propia subjetividad.
Las imágenes fotográficas de Helena Almeida nacen de la pintura, pues a pesar de su evidente relación con la performance y el body art, la artista realiza minuciosos bocetos hasta encontrar una imagen preconcebida. La imagen que contemplamos es sólo el final de una larga y compleja elaboración, que nunca tiene carácter efímero.
Sus autorretratos fotográficos en blanco y negro son siempre transformados por pinceladas de colores puros o líneas dibujadas; dejan de ser fotos al adquirir una cualidad pictórica ineludible, junto a una poética y narratividad determinada, captada por el objetivo de la cámara. Sus obras no pasan inadvertidas, y aunque pueden parecer adscritas a diversas tendencias, no son ninguna de ellas plenamente, pues se convierten en una original propuesta de comunicación artística.
JOSÉ ANTONIO GABRIEL Y GALÁN, a título póstumo, Premio Extremadura a la Creación a la Mejor Obra Literaria de Autor Extremeño por su obra Diario 1980-1993. Invitación a la resistencia.
El presidente del Jurado de este Premio, Luis Mateo, reconoció en el sobrino-nieto de José María Gabriel y Galán a "uno de los grandes escritores de su generación" y destacó la obra premiada por ser un "documento personal bastante estremecedor y un gran espejo de lo que él era". Para Mateo, el diario de Gabriel y Galán, que se corresponde con sus últimos 13 años de vida, plasma la "amargura y el resentimiento" ante las últimas páginas de la vida.
"Es un libro emotivo y a la vez desolador por la inminente muerte que se avecinaba", dijo Mateo, que recordó que Gabriel y Galán (Plasencia, 1940), murió en Madrid en 1993 siendo un "intelectual comprometido".
En este libro se recogen los trece últimos años de vida del poeta y novelista extremeño José Antonio Gabriel y Galán (nieto de José María Gabriel y Galán) que coinciden precisamente con todo el proceso de su enfermedad, desde el día mismo en que le fue diagnosticada hasta poco antes de morir. Pero no sólo es la crónica de ese tiempo, incluida su pasión por la escritura y su relevante papel en la cultura española de entonces, sino también una profunda reflexión sobre la enfermedad, la soledad, la vida y la muerte. Estas últimas páginas de un hombre enfermo, pero también lúcido, transpiran visceralidad y sinceridad vivas. Se trata de un relato honesto y descarnado; de un relato de una crudeza grande, pero también con un poder de consolación sobresaliente. El perfil de un hombre real, no sólo hecho de literatura, y de su mundo también real, con muchos nombres propios de la cultura de nuestro tiempo, asomando aquí y allá, protagonistas, como el propio autor, de su "drama" vital y estético. Una obra rotunda que culmina toda una trayectoria también muy sólida.
El autor
José Antonio Gabriel y Galán nació en Plasencia (Cáceres) en 1940 y murió en su casa de Los Peñascales (Madrid) en 1993. Se instaló en Madrid a los siete años. Intelectual comprometido con las ideas progresistas, estudió Derecho en Madrid y Periodismo en París, regresando a España en 1966. Ejerció el periodismo en los más importantes medios de su época, y refundó y dirigió la prestigiosa revista El Urogallo durante su segunda etapa.
Fue columnista y editorialista de Diario 16, ABC e Informaciones, y colaborador habitual de El País. Además de hacer crítica de teatro para Fotogramas, escribió la versión teatral de La velada de Benicarló, de Manuel Azaña, publicada posteriormente por Espasa Calpe. Su primer libro de poemas, "Descartes mentía", apareció en 1977. Un año después vería la luz otra de sus obras fundamentales en verso: "Un país como éste no es el mío". En 1988 apareció, incluido en su poesía completa, publicada por la Editora Regional de Extremadura, su último libro, "Razón del sueño". Su obra narrativa, en la que destacan "Punto de referencia", 1972, "La memoria cautiva", 1981, "A salto de mata", 1981, "El bobo ilustrado", 1986, y "Muchos años después", 1991, con el que obtuvo en Colombia el I Premio Eduardo Carranza, es una de las más significativas de la literatura española de finales del siglo XX.
JOSÉ VICENTE MOIRÓN BENÍTEZ, Premio Extremadura a la Creación a la Mejor Obra Artística de Autor Extremeño por El hombre almohada.
El presidente de jurado de este premio, Jaume Villanueva, mostró su satisfacción por el hecho de que el galardón haya recaído en "un hombre de teatro" como es el actor extremeño José Vicente Moirón, quien recibió el reconocimiento por su interpretación en 'El hombre almohada'. Villanueva destacó de Moirón su "gran entrega escénica" y su compromiso "con su trabajo y su tierra", a la vez que resaltó los premios que ha conseguido para el teatro extremeño como el Max al 'Espectáculo revelación' que obtuvo en 2004 por la obra 'El búfalo americano'.
José Vicente Moirón (Badajoz, 1966) se inicia en el teatro y debuta profesionalmente en 1986 con el espectáculo Tito Andrónico, de William Shakespeare. Desde entonces ha trabajado en teatro, cine y televisión, aunque es sobre los escenarios donde ha desarrollado predominantemente su carrera profesional.
Destacan entre otras sus interpretaciones en El despertar a quien duerme, de Lope de Vega; Romancero gitano, de García Lorca o La viuda valenciana, de Lope de Vega; así como obras vinculadas a Extremadura como Estrebejí, de Juan Copete, o Armengol y el monólogo Solo Hamlet Solo, de Miguel Murillo, obteniendo reconocimientos como el premio Jara al Mejor Actor 2007.
Intérprete habitual en el Festival de Teatro Clásico de Mérida, ha protagonizado, entre otras, El Gorgojo de Plauto, en coproducción con la Scuola del Dramma Antico de Siracusa (Italia); Antígona, de Sófocles; Electra, de Jean Giraudoux o El sueño de una noche de verano, de Shakespeare.
En el año 2000 entra a formar parte del Centro Dramático Nacional, bajo la dirección de Juan Carlos Pérez de la Fuente, con el espectáculo La visita de la vieja dama, de F. Dürrenmatt y en 2001 protagoniza, junto a José Sacristán y Mª Jesús Valdés, La muerte de un viajante, de Arthur Miller.
En 1995, junto con Leandro Rey, crea la compañía "Teatro del Noctámbulo". A su primer montaje, Mi riva, de Ralph Talbot, en coproducción con "A Barraca" de Lisboa, le sigue en 1998 Pedro y el Capitán, de Mario Benedetti, con el que reciben el "Premio Honra" dentro del Festival Internacional de Teatro de Almada (Portugal).
Posteriormente, con El búfalo americano, de David Mamet, dirigido por Paco Carrillo, consigue el "Premio MAX de las Artes Escénicas al Mejor Espectáculo Revelación 2004". Su ultima creación hasta la fecha, El hombre almohada, de Martin McDonagh y dirección de Denis Rafter, ha conseguido importantes críticas durante su estancia en el Círculo de Bellas Artes y Teatro Español de Madrid y diferentes galardones en certámenes nacionales de teatro, tales como el Premio Certamen Nacional Arcipreste de Hita 2008 (Guadalajara) al Mejor Espectáculo; a la Mejor Interpretación Masculina a José Vicente Moirón; y al Mejor Director, Denis Rafter.
En teatro ha sido dirigido por Jesús Morillo, Francisco Suárez, Antonio Malonda, Francisco Carrillo, Gian Carlo Sanmartano, Helder Costa, Eugenio Amaya, Manuel Canseco, Carlos Vides, Denis Rafter, Juan Carlos Pérez de la Fuente, Eusebio Lázaro, Juan Margallo, Pilar Masa, Jesús Manchón...
De sus incursiones en televisión, destacan series como Hospital Central, Los Serrano, Los hombres de Paco o Lex. De su paso por el cine destacan los largometrajes Celos, de Vicente Aranda, y Un franco, catorce pesetas, de Carlos Iglesias; así como diversos cortometrajes.