Miguel Angel Sabadell, escrivia este articulo en el nº 336 / Mayo 2009 de la revista "Muy Interesante":
"Una lengua para gobernarlos a todos"
La creación artifcial de un idioma común es un instrumento para someter lingüisticamente a los ciudadanos.
Una lengua para encontrarnos. Una lengua para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas.No habrían cambiado mucho las cosas en la Tierra Media si Tolkien hubiera usado el idioma en lugar del anillo como objecto de poder. Porque afirmar que es un vehiculo de comunicacion es quedarse corto. Siempre se constituyó como una fuerza a la hora de formar los estados-nación
modernos. Miremos a Francia, donde tras la Revolución se impuso el habla de Paris - con esa "erre" tan característica - sobre el Bréton o el Occitano. Una "lengua nacional" homogeneiza en nombre de la identidad y legitima la imposicion sobre otras variantes minoritarias. Por eso resulta especialmente gracioso que a muchos se les llene la boca con el mantra de "no politizar la lengua".
Es el Estado y no la comunidad quien necesita un vehículo lingüistico común. Tenemos un buen ejemplo de pueblo multilingüe en los habitantes de la cuenca del Vaupés, en el noroeste de Amazonas. 10.000 personas usan los ríos como nosotros las carreteras, que unen una red de aldeas por donde se mueve gente con pautas culturales muy similares, pero con ¡20 lenguas ininteligibles entre si! Suceden cosas tan peculiares como que en cada aldea, en presencia de varones, se habla el idioma local, que es prioritario para los nacidos allí, mientras que las madres tienen como lengua primera la que aprendieron en su poblado. La emplean cuando visitan a sus parientes, pero nunca en presencia de sus maridos.
Con el lenguage estamos asistiendo al nacimiento de un mito curioso. A finales de los 80, en California se empezó a imponer la norma de tener cuidado a la hora de hablar, no fuera que ofendieses a tu interlocutor. Algo de cajón, salvo cuando se convierte en un fundamentalismo. Poco después, esta idea mutó y se añadió una vuelta de tuerca. Así, el empeño que existe detrás de ese cansino "todo y todas" no es compensar que el Castellano sea una lengua muy sexuada, sino intentar rebajar el machismo de los hispanohablantes. Resulta obvio que tu forma de hablar refleja tu mentalidad,¿pero quién ha demonstrado que
modificando el lenguaje se cambie la forma de pensar?
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